domingo, febrero 22

VERSIÓN PERSONAL


¿Cuándo se termina de educar a un hijo?


Oración de Madre comprometida.

Señor, sé que mi misión es educar a mi hija.
Señor, sé que tengo que moldearla según el ser humano nuevo, capaz de lograr su realización como ser humano, como cristiano, capaz de actuar transformando su propio medio.
Señor, sé que debo brindarle una formación integral; sé que hoy más que nunca, debo inculcar en ella los verdaderos valores: honestidad, lealtad, amor, esperanza, entrega, responsabilidad, autoestima, dignidad, integridad, igualdad, respeto, autonomía, honor, compasión, compromiso, amistad, conocimiento, cristianismo, humildad, templanza, fe…
Señor, sé que mi propio ejemplo puede dejar más huellas en su vida que mis palabras.
Señor, Tú sabes que mi hija es lo más importante para mí y deseo lo mejor para ella, como sé que Tú deseas lo mejor para mi.
Señor, también sé que habrá dificultades para responder cabalmente a la tarea de ser Madre, dame fuerza y valor para responder con eficacia ante: Mis conflictos de pareja, definición de autoridad, inestabilidad económica, información de adultos en manos de niños; consumismo/materialismo; diferencias de clases sociales; hogares de amigos y compañeros destruidos; diversidad de creencias y costumbres, aún entre los propios parientes; los variados niveles de desarrollo de las familias, la educación del país que está en manos del Estado y el Empresariado y las diferentes Iglesias.
Padre, quiero que en mi hogar se viva siempre en paz, amor y unidad para que mi hija encuentre la seguridad y el ejemplo que precisa todo ser humano, integrante insustituible de la nueva sociedad que todos anhelamos.
Amén


Nota: Es mi versión de una Oración de los padres que desean comprometerse que ví en alguna sala de espera. Está dirigida a una sola hija, la otra abrió sus alas, pero sabe que cuenta conmigo en las buenas y en las malas. ¡LAS AMO!

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...