lunes, octubre 27

GIROS SUPLANTADOS, NUEVO LIBRO

Mi más cariñosa felicitación para la escritora Zoila Abréu, por la publicación de su libro Giros Suplantados que pueden ver (y comprar) en este link:
http://oplibros.com/zoila_abreu.htm

INVITACIÓN

LA ASOCIACIÓN CULTURAL Y DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO

BIBLIOTECA REPUBLICA DOMINICANA (ACUDEBI)

Y EL CENTRO HISPANO DOMINICANO

TIENEN EL HONOR DE Invitarle A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO

GIROS SUPLANTADOS (SEGUNDA PARTE) DE LA ESCRITORA DOMINICANA

ZOILA ABREU VARGAS.

LA PRESENTACIÓN TENDRÁ LUGAR EL SÁBADO 8 DE NOVIEMBRE:

EN EL SALÓN DE ACTOS DEL CENTRO HISPANO DOMINICANO

A LAS 19:00.


MESA DE HONOR: -CARLOS CHECO-MARI MORA-DANIEL TEJADA-MANUEL FERNÁNDEZ-ZOILA ABREU VARGAS

DIRECCIÓN: C/ NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN 18 (ESTACIÓN METRO TETUÁN)


PARA COMPRAR LIBRO: http://oplibros.com/zoila_abreu.htm

Joaquín Pérez-Azaústre ¡encantada de conocerlo!

Gracias a mis alertas de Google sobre escritores, hoy amanezco con este guapo escritor cordovés. Es la primera vez que leo algo suyo y me ha gustado. Es columnista del suplemento cultural de El Mundo y ha ganado muchos premios, aunque eso a mí, no me mueve. En unas líneas transmite mucho sobre un asunto cotidiano. Ahora toca rastrearlo.


Cambio de hora
ESTE cambio de hora no es solamente un cambio de hora y de rutina, un cambio en la luz que se adelanta o en un anochecer que llega antes, que nos amansa y nos contempla antes.
Este cambio de hora, en realidad, puede ser la excusa subterránea de una variación, de un giro de grados incluso milimétrico, camuflado y superfluo sólo a simple vista, porque en realidad esconde un cambio de vida, o un voluntarismo por alterar el surco de una vida. Sin embargo, esta variación será difícil, porque toda rectificación, ya sea nimia o menuda, requiere una inyección de una energía que no es que sea imposible, sino que se nos vuelve imposible, por este mero arrastre de los días contados. Por eso el cambio de hora, esta ingenuidad del cambio de hora, sigue siendo algo de patio de colegio y de clase de Literatura dada todavía de noche, en esa densidad plena de invierno, cuando la profesora nos hablaba de Juan Ramón Jiménez y de Lorca y de uno solo de los hermanos Machado poco antes de que comenzara a amanecer. Este cambio de hora es una ingenuidad, es casi una inocentada fuera de hora, porque a nadie con poder le importa de verdad no sólo el ahorro de energía, sino el desarrollo de las alternativas naturales, del mismo modo que el cambio climático, por el que tanto ha disertado el ex vicepresidente Al Gore, sólo le ha importado verdaderamente, que se sepa, al menos, justo después de dejar de ser el vicepresidente de EEUU.; aunque aquí estamos todos, cambiando la hora de todos los relojes, de los relojes de pulsera y de todos los relojes de la casa, viviendo una ficción que es colectiva y es un engañabobos.
Sin embargo, hay que ser bobo para no cambiar de hora, para no estar predispuesto a un cierto reajuste de las horas. Todo empieza en septiembre pero puede empezar más tarde, porque a veces septiembre no es sino una trampa disfrazada de brindis. En septiembre arrancan todas esas colecciones que luego no colecciona nadie, porque septiembre es un mes predestinado para comenzar cosas que nacen en septiembre para agotarse en septiembre. Pero en octubre, en cambio, llevamos ya un mes y pico de vida, estamos agarrados a la vida, a su costumbre pública, y por eso es un momento sideral para cambiar la hora, para alterar el surco. Si es cierto que septiembre es el mes español de más divorcios, con el movimiento nocturno que se advierte octubre debe ser el mes de los pugilatos más fogosos. Hay que cambiar de hora, pero también de reloj y hasta de pared si es necesario. Todo se reubica y se renueva, todo vuelve a nacer en un cambio de hora. No se trata ya de ecología, sino de la pura supervivencia.

¿Derecha, izquierda?


Hoy he vuelto a llorar.
Suspendí la emoción
Al preguntarme:
¿el agua que piensa sale primero del ojo derecho?
¿O acaso gana el lagrimal izquierdo?
Si de uno, es rabia
Si del otro, dolor
Pero de nuevo, no tengo respuesta
Debo ingresar en un laboratorio
Científicos sabrán inducir esta prueba
Inconclusa y casi eterna para mi larga vida
La derecha llega hasta mi barbilla
La izquierda gana mi sien y se pierde en mi cabeza.
La derecha ansía libertad, recorrer la piel entera
La izquierda quiere volver a su lugar de origen
Las dos salen de mí. Ninguna regresará ya nunca.
Si de rabia o dolor, o las dos cosas
Da igual. Es hora de atender la vida afuera.

EVARISTO LAGUNA: Dos historias y una utopía por la convivencia pacífica