jueves, octubre 23

COMO EL FLAMBOYÁN: con sus flores y sus vainas


UNA VEZ QUE TRASLADO EL DETERIORADO VERSO AL BLOG, ESCRITO ESTÁ. No me importa si está bien o mal. Es mío y se acabó. Aquí queda con mi copy right. A la papelera va lo que por años rodó de casa en casa, de caja en caja y de alma en alma. Como las canciones sin nombre, se llamará...


Me negué a regresar.

Le prohibí a mis pupilas

de nuevo reflejar

tu silueta.


Pensé mil estratagemas

por querer escapar

para desconectar

del recuerdo de piel

del encuentro total

del colapso vital

pero ha sido ilusión

el amor se negó

a desalojar mis entrañas.


No lo puedo negar

no lo puedo evitar

en las noches

estás en mi almohada


Hago vida normal

tu retrato no está

no te nombro jamás

de tu vida no sé casi nada


Pero en mi soledad

estoy muy mal parada

porque sé que sin ti

soy esfera sin luz

apagada


Qué maldita obsesión

qué horrible fijación

con lo bella que está la mañana


Yo me río, es verdad

pero hueca, sin ganas

como una muñeca de porcelana.

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