lunes, septiembre 22

LA ORACION DEL BARRIO


 José Chez Checo

(A semejanza de los cristianos que rezan Padre nuestro”, esta oración para empezar cada mañana…
Dedicada a Rosa Ng, Presidenta
de la Fundación Flor para Todos, a los descendientes de chinos y a todos los dominicanos de buena voluntad).



Padre mío, 
que del lejano Oriente viniste y arribaste a esta cálida tierra.

Venerada sea hoy tu memoria.

Me dejaste como herencia de vida
tu dignidad  y silenciosa  labor.

Dame hoy luz y gran fortaleza
para no desfallecer en el camino.

Siento tu presencia en el Barrio.

Tus  sueños de armonía, paz y justicia
me alientan a vivir…  y a luchar.  

Más protégeme… y dame tu bendición.
Amén.

Santo Domingo, Distrito Nacional,
República Dominicana.
20 de septiembre de 2008.

UNA COSA ES CON GUITARRA Y OTRA CON VIOLÍN

UNA ISLA, DOS NACIONES (Requiém por el Internacionalismo Socialista).

Copio y pego de "Ahí e´que prende", las opiniones de dominicanas y dominicanos jóvenes. Pueden ser mis hijos, pero obviamente, no leyeron TOBOGÁN, en el suplemento especial que trata cada año este tema. La cuestión fue abordada por Lorelay Carrón entonces bajo la dirección de Cristina Pezzi, luego a través de varios artículos notables historiadores. A mi me tocó hacer un suplemento sobre Juan Pablo Duarte. Nunca dejaremos de ser dos naciones mientras mantengamos nuestras raíces, como que Francia es Francia y España es España. Lo que sí aconsejo es que ampliemos la mira y observemos que el problema no es Haití Vs Dominicana. Hasta Costa Rica tiene problemas con Nicaragua, Chile con Argentina, Argentina con Uruguay, Estados Unidos con México; España con Marruecos, Israel con Palestina... ¿Hasta dónde va a llegar la ceguera? "¿Estos no son hombres?". Nos han hecho creer que nos invaden, ¿acaso las iglesias (cualquiera que sea) discrimina la entrada de sus feligreses? ¿Y no es un ejemplo que en cada cuadra hay una iglesia (especialmente evangélica) construida por dominicanos y haitianos? En lugar de estar de catastrofistas, ¿qué tal si cada familia adopta un haitianit@? Tal vez nuestro ejemplo logre que en Estados Unidos y en España, cada familia adopte un dominicanit@ y salgamos de una vez de esta olla. LNG (una que se sintió china en Dominicana, dominicana en Puerto Rico, haitiana en España, dominicana en Italia; española en Santo Domingo y SER HUMANO en cualquier rincón de este mundo).
"Los medios de comunicación no hablan de los millones de haitianos que están en RD. No se puede esconder lo que con nuestros ojos vemos. En todos los semáforos, en las construcciones, en todas partes hay haitianos. La gente no le pone caso, pero ¿han pensado algún día qué va a pasar con los dominicanos cuando Haití nos invada… otra vez? Y es que ya lo están haciendo. ¿Cómo vamos a sacar a los millones de haitianos ilegales que viven en la miseria en nuestro país?
La gente no se lo toma a serio. Duarte no va a resucitar para arreglar esto, tampoco Mella, ni Sánchez, ni Luperón. Aquí no hay héroes dispuestos a ponerse en jaque mate para que este país sea libre.
Y no es que se van a aparecer con tanques de guerra y municiones, no. No hace falta que vengan armados, con que migren ilegalmente basta. El asunto es que cuando vengan todos, ni los chinos nos ayudan a sacarlos. No es lo mismo sacar agua de una ponchera que tratar de vaciar un lago. Más vale hacer algo ahora que cuando esta isla se convierta en un sólo país y dejemos de ser dominicanos.
No se trata de discriminarlos ni de maltratarlos, ese no es el punto. Simplemente ellos en su mitad y nosotros en la nuestra, como funcionan todos los países del mundo. Las fronteras se crearon para algo, no para que los cartógrafos coman.

2 Responses to “Cuando los haitianos borren la frontera…”

  1. Nuestro caso es triste… liderados por una serie de incompetentes y, por otro lado, nadie se atreve a levantarse con sus ideas pues sabe que lo pisotearan los pimeros.
  2. Estoy totalmente de acuerdo con la autora de este artículo. La problemática haitiana simplemente se nos ha escapado de las manos como nación. Pienso que los principales culpables somos nosotros mismos que no hemos sido exigentes con nuestros gobernantes en prácticamente ningún renglón de la vida nacional, ni mucho menos el que se trata en este artículo. Nuestra Ley General de Migración, la 285-05 data del año 2005 y en su artículo 153 ordena que el Poder Ejecutivo (Gobierno Central, Presidente de la República) dicte un reglamento de aplicación de dicha ley. La verdad es que a estas alturas del juego el Presidente Leonel Fernández no ha cumplido con dicha disposición legal, dejando a nuestro país sin una política migratoria firme, clara y respetuosa de los Derechos humanos, ademá de violar un mandato directo del Poder Legislativo. Ahí se ve la falta de decisión de nuestros políticos quienes, en buena parte, han sido cómplices de los intereses mezquinos que se benefician de este desorden y esta anarquía monumentales que reina en la isla de Santo Domingo. No es racismo, no es desprecio, no es ganas de fastidiar; esto es cumplir con un deber constitucional de proteger y asegurar el porvenir y la supervivencia de nuestra nación.
  3. La ley es la 285-04 del año 2004. Corríjanlo que se me fue así.
  4. Ya es demaciado tarde. Si RD trata de sacar a los Haitianos, los paises del primer mundo, que no quiere ayudarlos, nos condenaran y tendremos que sufrir las consequencia ecomicas. Nuestra cultura, lengua, y religion sera ocuapa por un groupo de gente que historicamente nos ha maltradado y lo volvera hacer!!!
  5. Estoy totalmente de acuerdo con este articulo. El problema es que el trafico de haitianos mueve un dinero muy fuerte y nadie va a parar eso, ademas, el sector de la construccion es el primer beneficiado ya que tiene la mano de obra mas forzada y la mas barata, que se olviden de eso, que nosotros los civiles, a los que nos duele nuestro pais es que tenemos que ponernos en eso. Critique quien critique, nuestro pais es de nosotros y ya, el que tenga que ser sacado que se saque, despues se averigua el caso.
  6. Lo que realmente debemos hacer es unirnos los jovenes dominicanos a los que nos duele nuestra nacionalidad para poner un alto y exigir a las autoridades incompetentes que hagan valer nuestro derecho de recibir a quien queramos.
    Porque nadie se mete con los EEUU y sus politicas migratorias en la frontera con mexico, entonces nadie tiene que venir a querer tildarnos de inhumanos por no querer dejar que nos invadan los “hermanos” del otro lado, esos “hermanos” que siempre han tenido el resentimiento por lo del 1844 y quienes creen que tienen el derecho a vivir de este lado. Dominicanos Union !!!
  7. Estoy bastante apenado con este artículo, primero como dominicano y segundo como inmigrante. El articulo refleja la perspectiva errónea que ha engendrado nuestra sociedad. Antes de hacer un llamado a la extradición de los haitianos deberíamos preguntarnos así mismo la(s) razón(es) por tal reclamo. El elevado número de inmigrantes haitianos, el estado ilegal de su mayoría, la pobreza en las que viven, etc… son algunas de las razones más diplomáticas que decidimos dar cuando hacemos referencias al caso dejando afuera, deliberadamente o inconscientemente, las más profundas razones como el color su la piel, el mal olor de sus axilas, el acento creole-francés, como también el agobiado peso de saber que de todas las naciones latinoamericanas, fuimos los únicos que no obtuvimos nuestra independencia de una nación europea sino más bien de la que hoy en día es la nación más pobre e ignorada de todo el continente, un pasado amargo que a muchos de nosotros nos gustaría olvidar…
    Y es así que al leer nuestra historia y atestiguar muchos de los maltratos y discriminación que los ciudadanos haitianos sufren en nuestra parte de la isla se nos pasa por desapercibido hechos como la masacre de haitianos auspiciada por el ejército dominicano baja la dictadura de Trujillo, el sinnúmero de casos donde ciudadanos dominicanos son extraditados a Haití por su parecer, el elevado número de violaciones de mujeres haitianas, etc.
    Como dominicano e inmigrante quien hoy reside en los Estados Unidos, sufro los mismos perjuicios y discriminación que nuestros hermanos haitianos viven en nuestra tierra. La ironía es evidente, y me da pena el reconocer que me toco salir de mi país y vivir como inmigrante en tierras extranjeras para sacar el valor y denunciar la discriminación y maltrato de nuestros vecinos haitianos en Quisqueya.
    Como jóvenes que somos no podemos seguir con semejante perspectiva, estoy seguro que podremos encontrar mejores soluciones que las exportaciones masivas y/o la discriminación, y en el proceso reencontraremos en nosotros mismos la dignidad humana que Duarte, Sánchez y Mella nos ennoblecieron.
  8. Soy partidaria de la idea de que hay que buscar soluciones al problema haitiano fuera del territorio dominicano. Nosotros somos una isla con muchos problemas y definitivamente, tener residentes haitianos no resolverá nada, sino que ayuda a profundizar más la crisis.
    Lo que creo es que hay que crear planes que contribuyan al desarrollo de ambas naciones, pero para ello, la cooperación internacional es sumamente necesaria, sobre todo la de Francia.
    Francia, que tiene gran parte de la culpa de la situación de Haití, desde que Carlos X hizo que pagaran una indemnización de 150 millones de francos-oro para obtener de Francia el reconocimiento de la independencia haitiana. Esa fue la primera deuda externa de un país latinoamericano.
    Esa deuda se ha arrastrado durante décadas… Y ya vemos que no sólo ha sido una deuda haitiana, sino que ahora también es nuestra.
  9. Estoy totalmente de acuerdo, me preocupa que en nuestro país no se controle la inmigración de cualquier nacionalidad, pero mayormente de de los haitianos ya que por cantidad son los mas visibles, deberíamos poner reglas migratorias claras.
    Tenemos muchísimos haitianos que trabajan en nuestro país de manera ilegal sin aportar nada a nuestra economía, de esta actividad solo benefician a los ingenieros que los contratan ilegalmente para bajar el costo de sus presupuestos, los cuales una vez se enferman y no le sirven mas, los manda a la calle sin importarles nada que suerte corran, convirtiéndose así en una carga social para el estado. No es racismo es un asunto de lógica, si emigran que lo hagan con control y legalmente como es regular para cualquier país del mundo.
  10. Qué pena. Qué pena. Es una pena que aquellos libros de historias dominicanas y el racismo intrínsico, invisible, pero existente hagan estragos en nuestras generaciones. Totalmente de acuerdo con REGC. La preocupación no vienen porque ellos son inmigrantes, sino porque son haitianos. En este país, los chinos le hacen honor a su forma de vivir en esta tierra: están como el propio servicio de arroz que venden. O sea, son muchísimos. Incluso, tienen un barrio dedicado totalmente a ellos. Ni hablar de aquellos sin cuello y de pelo lacio: los peruanos. (Es verdad, su cuello es tan corto como queda mi presupuesto mensual) Y a la pasarela se unen los “zetologos” (españoles), los venezolanos, colombianos y los de fama de mafiosos (italianos). Este país está “cundío’ de nacionalidades. Y algunos de estos países están “cundíos” y “hartos” de nosotros los dominicanos. Ejemplos sobran. España quiere mandar a la recua de aplatanados que habitan en su territorio. Y ahora viene la indicación de este producto. Modo de empleo: Aplicar el razonamiento de las neuronas en casos reales más de tres veces al día… cada vez que se requiera. Y como me tome ese medicamento, preguntó:¿Por qué no le hacemos a los haitianos un barrio como a los chinos? porque si alegamos que es que los chinos trabajan, los haitianos también. De hecho, jamás vi a un nativo pegar blocks por 400 pesos a la semana… ¡ah! Y mucho menos a un chino. ¿Por qué no dejamos que los haitianos sean presentadores de programas de televisión? ¡Ah, es que se me olvidaba esa es la tarea de los venezolanos que protagonizan nuestras propias películas que se venden bajo el sello de “criollas”!. A ver, ¿por qué en los pasillos de los edificios de los periódicos dominicanos mi lengua termina enredándose? Ah, es que están hábil sólo para españoles “puez hombre, no creaz que vaz a ver un jodio haitiano por esoz predioz” . Ah, ¿Y por qué en El Conde no hay mochilitas y accesorios con un sello “creolico”? Porque esa es la tarea de los peruanos. Sí, aquí todo el mundo tiene su espacio. No importa la nacionalidad… claro, siempre y cuando no seas un haitiano. Si tuvieras la oportunidad de ser haitiano por un día mi bola mágica te dirá tu espacio: Serás el denigrado que harás el trabajo “sucio” que el dominicano ni ningún otro inmigrante se atreve a hacer. ¿Qué dominicano no se jacta de decir “donde quiera hay un dominicano”? Y es verdad. Si vas a Rusia verás a una dominicana vendiendo arepa. Y, por su “bulla” lo conoceréis. Los dominicanos invadimos al mundo. Nueva York es nuestro. Y en muchos lugares simplemente nos odian. ¿Por qué creen que en un aeropuerto de Estados Unidos hay un letrero que dice “sólo dominicanos”? ¿Por qué somos VIP?… No. ¿Y qué busca un dominicano fuera de su tierra? Sobrevivir, subsistir, mejorar su vida: lo mismo que un haitiano. Sí, creo en que las autoridades deberían regular la entrada y la salida de los haitianos, como todos los países regulan inmigraciones. Pero, también deben regularla con chinos, europeos, y demás nacionalidades. No soy partidaria de la ridícula/absurda/racista/no justa/elitista idea de que hay que hacerlo porque nos van a “invadir”. ¡Por Dios! Porque de ser así aquí viene la sugerencia: Mundo cuídense de los dominicanos, los van a “invadir”. Es verdad este país tiene problemas como para cargar con más. Pero los mismos problemas lo tiene España, Italia, Estados Unidos (y este carga con más nacionalidades) y todos los países. Mandemos a los europeos pa’ su casa… ah noooooooo… a ellos no, Vienita. Ellos son europeos, más ricos que nosotros, hieden igual que los haitianos, pero tienen ojos claros. Preocupémonos más de cómo también nos invade el inglés que una feria tecnológica que se jacta de ser más criolla que un anafe tiene su web site en inglés, preocúpense por no maldecir tanto este país… “En este MALDITO país tal cosa”, preocúpense por hacerle el fo a los corruptos y rellenarlos si se lo encuentran en un supermercado… el punto es que, hay miles maneras de defender el dominicanismo, y sin embargo, nuestros nativos viven alabando a las nacionalidades que son potencia y nos sentimos inferiores… en “Nueva Yol no pasa eso”… Pero Viena vuelvo y repito: Ellos son europeos (y agrego: y/o gringos) más ricos que nosotros, hieden igual que los haitianos, pero tienen ojos claros.
  11. El por qué de la supuesta inquina contra los haitianos viene por una sencilla razón, sra. Viena: números. Los demás extranjeros juntos no suman ni la mitad del número de haitianos en el país. Además, si adoptamos la política de fronteras abiertas que usted y REGC proponen, créame que no pasaría mucho tiempo antes de que viésemos los mismos conflictos civiles que han destruido al vecino país reproducidos en nuestra propia tierra. ¿O es que acaso ignora el hecho de que, en 204 años de existencia, Haití no ha conocido lo que es una transición electoral pacífica, esto es, la mayoría de sus presidentes o han terminado muertos o en el exilio? ¿Sería justo para usted que legasemos a nuestros descendientes un país sumido en un eterno conflicto civil? ¿O es que ignora el amor que el haitiano posee por las revoluciones y las soluciones de fuerza?
  12. En vez de una opinión lanzaré algunas preguntas. ¿A quién le interesa mantener en el país, en estado de ilegalidad para que sean más vulnerables, a miles de haitianos? ¿A los dueños de la construcción, del campo? ¿Por qué las fuerzas encargadas de “proteger” nuestra frontera de esa supuesta invasión tienen ojos que miran de maner directamente proporcional al bolsillo que tienen enfrente? Las respuestas, querida Paolah, no son siempre tan evidentes…
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ELSA BORNEMANN

EL AÑO VERDE

Asomándose cada primero de enero desde la torre de su palacio, el poderoso rey saluda a su pueblo, reunido en la plaza mayor.
Como desde la torre hasta la plaza median aproximadamente unos setecientos metros, el soberano no puede ver los pies descalzos de su gente.
Tampoco le es posible oír sus quejas (y esto no sucede a causa de la distancia, sino, simplemente, porque es sordo...)
¡Buen año nuevo! ¡Que el cielo los colme de bendiciones! -grita entusiasmado, y todas las cabezas se elevan hacia el inalcanzable azul salpicado de nubecitas, esperando inútilmente que caiga siquiera alguna de tales bendiciones...
-¡El año verde serán todos felices! ¡Se los prometo! -agrega el rey antes de desaparecer hasta el primero de enero siguiente.
-El año verde... repiten por lo bajo los habitantes de ese pueblo antes de regresar hacia sus casas. -El año verde...
Pero cada año nuevo llega con el rojo de los fuegos artificiales disparados desde la torre del palacio...
con el azul de las telas que se bordan para renovar las tres mil cortinas de las ventanas del palacio...
con el blanco de los armiños que se crían para confecionar las suntuosas capas del rey...
con el negro de los cueros que se curten para fabricar sus doscientos pares de zapatos...
con el amarillo de las espigas que los campesinos siembran para amasar -más tarde- panes que nunca comerán...
Cada año nuevo llega con los mismos colores de siempre. Pero ninguno es totalmente verde... Y los pies continúan descalzos... y el rey sordo.
Hasta que, en la última semana de cierto diciembre, un muchacho toma una lata de pintura verde y una brocha.
Primero pinta el frente de su casa,
después sigue con la pared del vecino,
estirando el color hata que tiñe todas las paredes de su cuadra, y la acera, y los contenes, y las alcantarillas...
Finalmente, hunde su cabeza en otra lata y allá va, con sus cabellos verdes alborotando las calles del pueblo:
-El aire ya huele a verde! ¡Si todos juntos lo soñamos, si lo queremos, el año verde será el próximo!
Y el pueblo entero, como si de pronto un fuerte viento lo empujara en apretada hojarasca, sale a pintar hasta el último rincón.
Y en la hojarasca verde se dirige luego a la plaza mayor, festejando la llegada del año verde.
Y corren con sus brochas empapadas para pintar el palacio por fuera y por dentro.
Y por dentro está el rey, que también es totalmente teñido.
T por dentro están los tambores de la guardia real, que por primera vez baten alegremente anunciando la llegada del año verde.
-¡Que llegó para quedarse! -gritan a coro, mientras el rey escapa hacia un descolorido país lejano.
Ese mes de enero llueve torrencialmente.
La lluvia destiñe al pueblo y todo el verde cae al río y se lo lleva el mar, acaso para teñir otras costas...
Pero ellos saben que ninguna lluvia será tan poderosa como para despintar el verde de sus corazones, definitivamente verdes.
Bien verdes, como los años que -todos juntos- han de construir día por día.

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EVARISTO LAGUNA: Dos historias y una utopía por la convivencia pacífica