domingo, noviembre 30

Yin-lai, conocía a María Batlle



Había visto sus creaciones en los links de mi Yin-lai. Me atrajo su singularidad y aquel corazón enorme, cíclope y omnipresente. Su trazo fino y hasta sencillo mandaba un mundo de simbolismo. Hoy se nos ocurrió pasar por una feria artesanal en la Zona Colonial y fue bueno hallarla. Creo que nuestro país está lleno de talentos y sería fantástico que pudiésemos conocerlos a todos y que ellos lograsen vivir de su arte.

viernes, noviembre 21

http://www.ironroadthemovie.com/



¡Ja! Podemos jactarnos. No pude evitar mi efusividad al ver a la mujer más hermosa del mundo. Una muñeca viviente con piel de porcelana y ojos dorados. Es Charlotte Sullivan, la actriz secundaria más buenamoza del II Festival Internacional de Cine Global Dominicano.

Como habíamos anunciado, una noche de Homenaje a la Comunidad China, con la exhibición de la película Carmino de Hierro (Iron Road), nos dejó muy felices y satisfechos porque el film valió la pena. Es excelente. Me encantó la fotografía espectacular y la actuación de Peter O´Toole, siempre magistral.

Y como premio, al final del día, apareció esta mujer accesible, no endiosada, que se dejó fotografiar con nosotros con toda naturalidad. ¡Qué Gran Regalo! ¡Gracias FUNGLODE!

lunes, noviembre 17

Mi propia Garota de Ipanema


"el paradigma del tipo carioca; una mujer dorada, mezcla de flor y sirena, llena de luz y de gracia pero cuya visión es también triste, pues lleva consigo, camino del mar, el sentimento de lo que pasa, la belleza que no es nuestra — es un don de la vida en su lindo y melancólico fluir y refluir constante." Garota de Ipanema (Menina que passa).

Vinicius de Moraes. Antonio Carlos Jobim le puso música

domingo, noviembre 16

LA MUJER ETEREA

 
 

No sé si se llamaba Mª Luisa, pero este dibujo estaba en la casa de Oliverio Girondo. Sentido del humor tenía, no hay duda.
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sábado, noviembre 15

EL COLIBRÍ





Margarita Luciano López
Premio Nacional de Literatura Infantil

Por los caminos del monte las flores cansadas
Comenzaban a deshojarse,
El sol se acostaba cada vez más tarde y
Se levantaba cada día más temprano.
Los días se hacían largos y
Las noches cortas.
Acostado en el árbol donde dormía,
El colibrí, que al fin tenía quietas las alas,
Calculaba cuántas flores podría visitar
Al otro día en busca de néctar…
¡Tenía ganas de volar!
Al amanecer, el sol atravesó las ramas del árbol,
Dibujando filigranas en sus hojas.
La primera luz tocó en los ojos al colibrí,
Que empezó a batir alas,
En un ejercicio matinal que lo pondría
En forma para el largo día.
Al verlo llegar
Las flores viejas suspiraron.
Cansadas de vivir no tenían mucho que ofrecer.
Además, no veían la razón por la cual
No podía dejarlas en paz.
Comprensiva, la pequeña ave
Se fue a probar flores nuevas.
-¡Ahí viene el zumbador! –dijo un gladiolo
Que vino de San José de las matas.
-No, es un picaflor, -dijo una sangre de Cristo sureña.
-¡Qué va, ese es un colibrí! –repuso una rosa capitaleña.
Y a nadie debe extrañarle los nombres que le daban.
Le llamaban zumbador por el zum zum de sus alas,
Picaflor, porque va de flor en flor y
Colibrí, en alusión al sonido rápido que hace su cola al pasar.
-Zumbadooooor, picaflor, colibrí! –le llamaban las flores
-¡Dor, dor, dor, flor, flor, flor, brí, brí, brí, -repetía el eco en las montañas.
Lo que no sabían muchos era que el ave ayudaba a la Madre naturaleza
En su papel de hacer nacer nuevas flores, porque en su pico
Llevaba besos de polen que repartía de flor en flor.
Por eso no era de extrañar que algunas flores le llamaran cigüeña,
Lo que le hacía gracia al pequeño animal que ya tenía
Más nombres que tamaño.
A pesar de su gran trabajo el colibrí era una ve que generaba ideas.
Se hablaba de los besos que ofrecía según la flor:
Besos profundos para el gladiolo.
Besos suaves para la rosa.
Besos de puntilla para la sangre de Cristo.
Y hasta se decía que tiraba besos a la rosa del Perú
Porque cada vez que intentó besarla directamente
Le causaba estornudos.
Día tras día trabajaba el colibró
Del amanecer al atardecer,
Recorriendo llanos y montañas, lejos de su casa,
Entre el coqueteo de las flores, el bzzzzz bzzzzz
De los insectos y el uuuuuhhhhh del viento
Que no pocas veces le dificultaba su labor.
Y no se sabe por qué al pequeño animal
Le pareció que aquel día iba a pasar algo raro.
Según su reloj, que como no era de cuerda
Nunca se atrasaba, debía ser más o menos
Las doce del mediodía. Entonces, como
Sacado de un cuento de brujas, el día
Comenzó a desaparecer y todo se puso oscuro.
Las flores se cerraron, las lechuzas comenzaron a volar,
Los grillos empezaron a cantar, las gallinas se fueron
A acostar, y los cocuyos, haciendo un gran esfuerzo,
Comenzaron a encender sus linternas. Se hizo un
Silencio tal que no cabía en la loma. Sólo de vez
En cuando el canto del grillo lo interrumpía.
Como estaba tan lejos de su casa el colibrí se
Sintió perdido.
-¡Hum ¿qué estará pasando aquí? –Se preguntó.
-¿No lo sabes? –preguntó Doña Lechuza extrañada.
-¿Saber qué? –contestó el ave.
-Hoy el señor sol decidió irse a la cama más temprano.
Dijo que es su día de eclipse, que en su lenguaje significa
Vacaciones. Dice que está muy cansado. Y como él manda
Casi todo el mundo adelantó el día.
Perplejo, sin encontrar qué hacer, el colibró pensó que lo mejor sería
Pedir consejos a la lechuza. Porque a decir verdad, no tenía ni idea
De cómo regresar. De noche siempre dormía.
-Móntate encima de mí, que te llevaré a tu casa.
Recuerda que puedo ver en las noches y tú no,
Dijo Doña lechuza.
Se quedó pensativo, dudoso, sin saber qué contestar.
Y comenzó a hacerle preguntas sobre historias que
Cuentan por ahí en las que dicen que las lechuzas
Son aves de mal agüero y que son brujas
Que salen a volar cuando está oscuro.
-Tú decides, le contestó ella incómoda. A quien te conviene es a ti.
No teniendo otra salida el colibrí aceptó la propuesta.
Montado sobre la gran ave semejaba un bulto pegado a su espalda.
Y fue así como surgió la leyenda de la lechuza jorobada
Que cruza el monte en los días de eclipse.
Pegado a la lechuza el colibrí cruzó la loma. Viendo al ave nocturna
Realizar paradas para orientar a pichones que por primera vez
Habían salido fuera de sus niños, mostrarle el camino a hormigas que habían
Perdido su ruta, ayudar a recoger sus hijos a algunas arañas
Que se quedaron con sus telas a medio tejer,
Lo que causó no poca desgracia a mosquitos que muy pronto
Se convertirían en sus presas. Y no faltó la ayuda prestada
A algún cocuyo que tenía problemas para que su linterna encendiera.
¡Qué necedad la del sol! –dijo la lechuza ¡Mira los problemas que ha
Causado al acostarse tan temprano!
¡Al fin en casa! –dijo aliviado el colibrí. Pero otras sorpresas
Le esperaban. En su árbol encontró pájaros a los que no había
Visto nunca antes! Claro, era que se habían extraviado!
Aunque era muy celoso con lo suyo los aceptó. Entre ellos
Había algunos interesantes, también eran colibríes, pero
Diferentes. Se la pasaron contando historias de primos cubanos,
Puertorriqueños y de otras tierras. Y fue así como
Supo el colibrí de todas las especies de su tipo que se
Encuentran en las islas del Caribe. Trató de dormir,
Pero no pudo. Y aunque el gallo cantó tarde para anunciar
El nuevo día lo encontró con los ojos muy abiertos.
Sintiéndose contento de conocer otras aves como él, las
Invitó a quedarse a vivir en su árbol. Complacidos aceptaron
La invitación. Y es por eso que, a partir del día del eclipse, una bandada
De colibríes cada mañana besa las flores, produciéndose
El milagro de ver nacer, en cada temporada, una montaña
De flores y de escuchar en cada niño el piar de pequeños colibríes.
Por eso, de cuando en cuando, el pícaro sol se esconde para que el amor renazca.

EN APOYO A LA SUPERACIÓN DE MI PAÍS




Aclaro que a mí no me gustan los boleros que tienen trompetas. En general no me gustan los boleros. Este es mi recuerdo por ser parte de la banda sonora de una película que aún no he visto, pero que promete. Me gusta lo que leo y veo. Me gusta la ambientación que observo. Me gusta la gráfica y sobre todo: me gusta que rompan brazos para superarse. Bien por ellos y yo compro mi taquilla. Muchos éxitos a los que la han hecho posible. Que siga Dominicana avanzando.

Espantapájaros


No sé,
me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias
o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz
que sacaría el primer premio

en una exposición de zanahorias;

¡pero eso si!
-y en esto soy irreductible-
no les perdono,
bajo ningún pretexto,
que no sepan volar.
Si no saben volar
¡pierden el tiempo las que pretenden seducirme!

Esta fue -y no otra-
la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas
y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese,
volando, de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!...
y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilómetros de silencio
planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas!
¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer a una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos

una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay una diferencia sustancial
entre vivir con una vaca
o con una mujer que tenga las nalgas
a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos,
soy incapaz de comprender

la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.


Oliverio Girondo

CALIGRAMA

OLIVERIO GIRONDO ES INMORTAL

YO NO SÉ NADA

Yo no sé nada
Tú no sabes nada
Ud. no sabe nada
El no sabe nada
Ellos no saben nada
Ellas no saben nada
Uds. no saben nada
Nosotros no sabemos nada
La desorientación de mi generación tiene su expli-
cación en la dirección de nuestra educación,cuya
idealización de la acción, era - ¡sin discusión!-
una mistificación, en contradicción
con nuestra propensión a la me-
ditación, a la contemplación y
a la masturbación. (Gutural,
lo más guturalmente que
se pueda.) Creo que
creo en lo que creo
que no creo. Y creo
que no creo en lo
que creo que creo
«C a n t a r d e l a s r a n as»
¡Y ¡Y ¿A ¿A ¡Y ¡Y
su ba llí llá su ba
bo jo es es bo jo
las las tá? tá? las las
es es ¡A ¡A es es
ca ca quí cá ca ca
le le no no le le
ras ras es es ras ras
arri aba tá tá arri aba
ba!... jo!... !... !... ba!... jo!...

miércoles, noviembre 12

Entre apagón y chantaje


ESTOY DE ACUERDO. Medio siglo aguantando algo que nadie pone voluntad en arreglar es sencillamente estrambótico, absurdo, inaudito. Si pasaron 8 años y no se pudo, bueno... pero que a estas alturas no exista ni una esperanza y se sigan argumentando razonamientos contradictorios, ya esto no tienen nombre ni luz. ¿O será que los que venden las plantas, los inversores, las baterías y demás artefactos "imprescindibles" cuando no deberían serlo, tienen algo que ver con que esto no eche ni pa trás ni pa lante... Yo no sé, pero estoy muy harta y aburrida de que la vida dependa de una maldita bomba para halar agua, un inversor para poder escribir una carta, y ese ruido atronador por donde quiera que pasamos. BASTA YA!

Entre apagón y chantaje
Ramón Tejada Read

Y de nuevo a los apagones. Veintidós años de Balaguer, doce del PRD y ocho de Leonel y el PLD. Cuarenta años y el problema sigue. Probablemente agravado.
A once años de la capitalización y a siete de los desventurados Acuerdos de Madrid, que vinieron a empeorarlo todo haciendo concesiones inexplicables a negociantes a todas luces inescrupulosos.
Otra vez, de nuevo a los apagones. ¡Esta vez con el petróleo en baja!
¿Es por el déficit del gobierno? Nadie sabe. El gobierno dice lo de siempre o no dice nada.
Las generadoras y distribuidoras privadas tampoco dicen nada. Peor, ponen a otros a decir cualquier cosa y a reclamar deudas astronómicas y nos colocan de nuevo entre apagones y chantaje.
Si el gobierno es tan malapaga y el negocio es tan malo, ¿por qué no lo abandonan?
En realidad, se trata de uno de los negocios más fabulosos, más ineficientes y menos transparentes, al que el gobierno parece rendido en cuerpo y alma.
Cientos de millones de dólares en subsidios cada año, pero la deuda siempre es la misma y el compromiso de inversión e innovación es ninguno.
Y entre apagón y chantaje está el pueblo, tan abandonado, desprotegido y desinformado como siempre.

UN DIOS PERSONAL


Un niño marciano y un escritor que toca fondo. Una candidata presidencial colombiana que toca fondo al ser separada de sus quereres, de su vida mimada. Ambos encuentran a Dios. Pero no el que se predica desde un intérprete. No el que buscan por miedo a la libertad millones de feligreses en el mundo, pues necesitan traductores, mediadores o intermediarios. El Dios real es la parte conciente de cada quien. Ese es el verdadero.


Ingrid Betancourt: 'En la selva conocimos el dolor en todas sus dimensiones'
12:29 | La ex rehén de las FARC narró las terribles experiencias que le tocó vivir durante más de seis años de cautiverio


Madrid (EFE).- Tras sufrir un cautiverio de más de seis años a manos de la guerrilla de las FARC, la colombiana Ingrid Betancourt, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008, asegura que en la selva conoció el dolor "en todas sus dimensiones".

"Nosotros (los secuestrados) llevábamos el dolor del mundo en todas sus expresiones", señala Betancourt en una entrevista publicada en "El país semanal", suplemento dominical del diario español "El País".

A lo largo de ocho páginas, repletas de fotos que recuerdan momentos de su infancia, adolescencia, cautiverio y posterior liberación, la colombiana repasa su particular "infierno" en la selva, "un lugar donde no hay horizonte, no hay caminos, no puedes salir...".

"La selva es un lugar hostil. Todo duele en ella. La piel no es un espacio de protección, sino de dolor. Comer duele, ir al baño duele, bañarse duele, vivir duele, respirar duele, no ver el cielo duele, no ver a las personas que uno ama duele", detalla Betancourt.

Del largo pasar de los días sin ver la luz del sol, porque "nos encontrábamos siempre en lugares muy tupidos para no ser localizados", puntualiza, recuerda los incesantes sonidos "lúgubres" de los animales y, en la noche, "los gemidos de los compañeros que lloran dormidos y gritan sus pesadillas".

"Me cuesta trabajo hablar de ello, todavía no he podido. Hay un inmenso sufrimiento y se puede hacer muy poco por aliviarlo. Yo pienso que el diablo vive en la selva", asevera.

Interpelada por el escritor español Juan José Millás, autor de la entrevista, sobre aquella imagen que dio la vuelta al mundo, en la que aparecía, "delgada, demacrada y triste", Betancourt asegura que en aquel momento (el de la foto) pensó en la muerte "como una liberación".

"Mi recuperación posterior fue el resultado de una serie de milagros. A la enfermedad del cuerpo y la tristeza infinita del alma llegó también la resignación de la muerte. No llegaba respuesta, sabía que me estaba apagando y me pareció que tenía que aceptar y preparar a mis niños y a mi mamá", dice.

La colombiana se refiere también a la carta que, junto con la fotografía, fue incautada a la guerrilla en 2007 por el Ejército colombiano.

"Esa carta fue prácticamente un testamento, quería decirles que yo les amaba, y que estaba feliz y agradecida a Dios de lo que había vivido", explica.

En estos seis años de cautiverio Betancourt asegura que su fe ha salido reforzada y que en la selva se ha dejado "mucha impaciencia, mucha bobada" y se ha traído a Dios.

"Descubrí un Dios con sentido del humor, de la autoridad. Un Dios que educa, que ama. Un Dios que me ofreció libertad", señala.

A pesar de todo lo vivido, afirma que no guarda rencor, ni deseo de venganza, "sino amor", y reconoce que su esquema mental del conflicto que envuelve a la sociedad colombiana también ha cambiado.

"Cuando yo hacía política en Colombia pensaba que había que cambiar las estructuras del poder. Hoy pienso que hay que cambiar el alma del pueblo colombiano y la de cada uno de nosotros en nuestra identidad individual. Hay que cambiar el mundo. Lo increíble es que pienso que es posible", confiesa.

lunes, noviembre 10

Las vasijas de barro de todas formas y tamaños eran utensilios valiosos en los hogares de la antigüedad. Nuestros antepasados usaban grandes tinajas para almacenar agua y aceite; empleaban cántaros para acarrear agua y frascos de terracota para guardar perfumes.

Las vasijas de barro para almacenamiento se llenaban de granos y otros alimentos. Las amas de casa usaban cazuelas de barro para cocinar. En las comidas, usaban utensilios de barro como platos y tazones. En la noche iluminaban las casas con lámparas de barro.

Los alfareros que fabricaban estos utensilios tan necesarios eran parte muy importante de a economía de los antiguos pueblos y ciudades.

Un alfarero moderno describió así su artesanía:

Mis dos manos dieron forma a esta vasija. Y el lugar en el que se
forma en realidad es uno de tensión entre la presión aplicada
en el exterior y la presión de la mano del interior. Así ha sido
mi vida. Tristeza, muerte e infortunio y el amor de los amigos y
todas las cosas que me han sucedido en la vida que ni siquiera
elegí. Todas influyeron en mi vida. Sin embargo, hay cosas que
creo tengo dentro: mi fe en Dios y el amor de algunos
amigos que me han influenciado. Mi vida, al igual que esta vasija, es
el resultado de lo que ocurrió en el exterior y de lo que sucede en
el interior de mi vida. La vida, como esta vasija, se forma en
lugares de tensión.

A lo largo del día quizá nos sintamos regulados por el estrés, abrumados por las responsabilidades y presionados por los retos que nos acosan desde el exterior. Sin fortaleza de espíritu en nuestro interior, esas dificultades nos llevarán al derrumbe bajo presión externa.

Durante este descanso, alimenta tu espíritu con las Escrituras. Esto te mantendrá fuerte, renovado y restaurado por dentro. Puedes responder con fortaleza interior y creatividad a lo que de otra manera te derrotaría.

Recuerda tu vida interior te da las fuerzas que necesitas para convertir en un caso útil en la familia de Dios.

2 Corintios 4:16
Aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Fuente: Momentos de Quietud con Dios, Editorial UNILIT

(A Guide to prayer for All God´s People, Rueben P. Job y Norman Shawchuck.)

domingo, noviembre 9

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “GIROS SUPLANTADOS”

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “GIROS SUPLANTADOS”
de Zoila Abreu Vargas.

Por: Daniel Tejada

Dice nuestro HECTOR INCHAUSTEGUI CABRAL, que para medir el grado de vitalidad de una lengua y la fuerza con ella de un pueblo, nada mejor que la poesía.

Este juicio de valor, esta aseveración es aun más significativa, si se lo aplicamos, para medir la vitalidad, la fuerza, al colectivo dominicano en España. Un colectivo, que por razones obvias, adolecería aun, de condiciones favorables para hacer grandes aportes en términos culturales;

y valoramos, que esta joven generación de inmigrantes, está en condiciones de dejar huellas, de trazar caminos a la generación de dominico-españoles que han nacido y que nacerán en esta gran patria, y que mañana le permitirá enarbolar, con vitalidad incombustible, la antorcha de nuestra cultura.

La poesía es un medidor, dice acertadamente nuestro pensador, pero también es un brebaje del espíritu Apolíneo, con el que se aplacan los desenfrenos Dionisiacos, un elixir que llena el alma, de divinidad, otorgándole a los pueblos inmortalidad y elevándolos hasta las alturas prístinas, desde donde el faro de la historia, alumbra el presente y el devenir.

Celebrar más que presentar, es menester, porque el nacimiento de un libro de poesía, es un buen signo de que el mundo hoy, aun no es un páramo desolado de flores, de que en la mas reducida de las fuentes, se inclina absorto un narciso, que aunque indiferente, llena de luz el corazón de las ninfa que al pasar lo contemplan.

Leer este libro, es degustar un banquete de poesía, en donde impera el ritmo cadencioso, la fuerza lírica, y la expansión imaginativa de Huidobro, en su afán creacionista. Estos versos lo demuestran:

“...y detrás de los ventanales de crono bajo el sol,

las estaciones siempre áridas

y el hocico apenas se atesta de humedad con la fragancia,

y la magia de la ternura

que es una sola nube solitaria que quiere ser beso

y no polvo en una mañana turca,

la sin razón de un silbido

soñando con los acordes

de la búsqueda de un ser amanecido de amor

dentro de sus faroles amatorios:

verbo y sable descarnado

viviendo el calor arremolinado

Igual que un bálsamo en su espalda.”

La musicalidad de estos versos, abraza las fibras sensibles del espíritu, cual una sinfonía de Vivaldis, invocando a la naturaleza.

Este arduo trabajo literario, es fruto sin dudas de profundas lecturas, de arrebatadoras horas de desvelo, que ponen al profano sobre aviso de que la literatura no es mera inspiración a la que solo le basta lápiz y papel, sino que es un sistemático aprendizaje, y que amerita de refinadas técnicas, relecturas, tiempo y perseverancia. De agitarse de versos, para parir un verso; de devorar mil libros, para alumbrar una pagina; en la literatura encontramos ejemplos: comentaba en 1916 EZRRA POUND, a un editor, John Quinn: “estoy trabajando en un poema criselefantino de largo inconmensurable que me ocupará durante los próximos cuarenta años...”

Cincuenta años le llevó escribir LOS CANTARES, un intento extraordinario por completar, como él decía, La divina Comedia.

La buena literatura amerita de grandes esfuerzos, y largo tiempo.

Es encomiable por esto, la publicación de un libro y más aun de una inmigrante que es escritora, que lejos de la tranquilidad que puede dar el terruño, en una patria que no es del todo suya, lucha contra las adversidades de la vida, de la existencia y saca tiempo para hacer literatura seria, genuina, imbuida de pasión e intelecto.

Han pasado ya muchos años, desde que conocí a Zoila Abreu, desandando ella, las horas de tardes calurosas, por las aceras de la Correa y Cidrón. Buscando las sombras de las Acacias camino al campus universitario, con T.S.ELIOT bajo el brazo, mientras susurraban sus “labios como espadas”, versos de VICENTE ALEIXANDRE, sin sospechar yo, que también refrescaba su estío con el mundo mágico de los mitos, alimentando su imaginación con la METAMORFOSIS del insigne poeta coetáneo de Jesucristo, PUBLIO OVIDIO NASSON.

Dichosos aquellos días, que hicieron parir este hermoso libro, para deleite de nosotros y orgullo de los dominicanos.
Felicidades Zoila y mucho éxitos.

Madrid 8 de noviembre de 2008

Danieltejada

sábado, noviembre 8

Carlos X. sobre Andrés L.


Las palabras perdidas
Debo reconocer que mientras más literarios, filosóficos o líricos sean los artículos, más tiempo discurren por mi memoria. De ahí que el descubrimiento de un escritor en periódicos constituya para mí una celebración del intelecto y un goce estético que se reitera con la lectura de cada una de sus nuevas entregas periodísticas. Tal cosa me sucedió hace unos años con “Las palabras perdidas” de Andrés L. Mateo, libro que recoge una selección de sus columnas publicadas en el Listín Diaro entre 1996-2000.
De los diversos temas tratados por Mateo, destácase la memoria (y el olvido) por su reiteración e importancia. El autor se refiere, preferentemente, a la memoria histórica de los dominicanos, sin desligar de ella su memoria personal. Memoria, historia y lenguaje aparecen unidos de modo indisoluble en sus reflexiones, al punto de que son las palabras y su desoladora ausencia las que motivan el recuerdo o instalan el olvido.
Aunque la valoración general que tiene Mateo de los intelectuales está determinada por el escepticismo, ésta no le impide postular la figura del escritor como defensor de la memoria histórica, como el aguafiestas sempiterno y embarazoso que denuncia el grotesco festín de la desmemoria, la falsificación y el autoengaño organizado sabiamente por el poder.
Para Mateo la pérdida de la memoria histórica es un hecho crucial fomentado por las élites gobernantes.
En “Las palabras perdidas”, la desmemoria histórica es vinculada a la cultura tecnológica y la postmodernidad, la cual se contempla como “la algarabía del olvido”. A pesar de que Mateo hace una ligera mención de Richard Rorty como “el filósofo posmoderno más divertido”, estimo que su concepción y discusión de la postmodernidad es apresurada, somera, esquemática y más que nada, poco filosófica. Este último rasgo se evidencia sobre todo cuando asocia el inicio de la postmodernidad dominicana con la increíble vuelta al poder del Dr. Balaguer a mediados de los ochenta: “Su signo envejecido abre, incluso, en burla y en serio, la posmodernidad”.
En este punto, necesario es señalar que los orígenes intelectuales de la postmodernidad no son nada desdeñables, remontándose a Nietzsche y el nihilismo; añádase a esto la altura de teóricos de la postmodernidad como Vattimo, Hutcheon, Jean François Lyotard y Richard Rorty, entre otros. Podría alegarse en defensa de Mateo el carácter periodístico de su libro, que en ningún momento pretende ser un tratado filosófico. Cierto. Pero resulta curioso e interesante comprobar que esta valoración superficial en torno a la postmodernidad se verifica con excesiva frecuencia entre la intelectualidad hispanoamericana.
En sintonía con sus propias reflexiones, Mateo se construye a sí mismo como un escritor de luenga memoria; en él, el recuerdo es una hermosa usanza (auto)crítica. Nueva vez, repensar y cuestionar la dominicanidad es el propósito primordial de Mateo, que estructura un discurso literario elocuente e intelectualmente incitador.

viernes, noviembre 7

 
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ZOILA ABRÉU VARGAS publica libro



INVITACIÓN

LA ASOCIACIÓN CULTURAL Y DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO
BIBLIOTECA REPUBLICA DOMINICANA (ACUDEBI)
Y EL CENTRO HISPANO DOMINICANO

TIENEN EL HONOR DE Invitarle A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO
GIROS SUPLANTADOS (SEGUNDA PARTE) DE LA ESCRITORA DOMINICANA ZOILA ABREU VARGAS.

LA PRESENTACIÓN TENDRÁ LUGAR EL SÁBADO 8 DE NOVIEMBRE:
EN EL SALÓN DE ACTOS DEL CENTRO HISPANO DOMINICANO
A LAS 19:00

MESA DE HONOR:
-CARLOS CHECO: MINISTRO DE ASUNTOS DOMINICANOS DE LA EMBAJADA DOMINICANA EN ESPAÑA.
-ESMERITA RAMÍREZ: ACTRIZ
-DANIEL TEJADA: ESCRITOR
-MANUEL FERNÁNDEZ: VICEPRESIDENTE DE ACUDEBI
-ZOILA ABREU VARGAS: ESCRITORA
-MARINA GÓMEZ: COORDINADORA DEL CENTRO HISPANO DOMINICANO

DIRECCIÓN: C/ NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN 18 (ESTACIÓN METRO TETUÁN)

PARA COMPRAR LIBRO: http://oplibros.com/zoila_abreu.htm

jueves, noviembre 6

miércoles, noviembre 5

John Connolly escribió su gran thriller


2 de Noviembre de 2008

Una luz en la oscuridad
Después de varios intentos interesantes pero de resultado incierto, al fin el irlandés John Connolly escribió su gran thriller de autor.

Mariana Enriquez

Los atormentados
John Connolly
Tusquets
425 páginas

John Connolly es irlandés pero sus novelas transcurren en Estados Unidos, y él mismo pasa la mitad de su tiempo en el país que eligió para su ficción. Comenzó su carrera con gran impacto: su debut, Todo lo que muere, era una novela negra impiadosa y desordenada, que prometía mucho pero dejaba al lector desconcertado ante tanta información administrada con una intensidad rayana en la impericia. Sin embargo, Connolly encontró un nuevo abordaje para el género: el sobrenatural. De a poco, sus novelas negras se fueron poniendo –valga la paradoja– cada vez más oscuras. Si en Todo lo que muere, la primera entrega protagonizada por el detective y ex policía Charlie Parker, éste se lanzaba a la venganza del crimen de su esposa y su hija y terminaba en los pantanos de Nueva Orleáns codeándose con las religiones afro, en la quinta entrega, El ángel negro, Parker andaba entre ángeles caídos, las muertas de Ciudad Juárez, reliquias religiosas y el osario del monasterio checo de Sedlec. Eran novelas interesantes, novedosas, pero tan recargadas que, en última instancia, resultaban fallidas.

El propio Connolly admitió en 2007, cuando se publicó en inglés Los atormentados, que su ficción se había puesto demasiado barroca. “Quería escribir un libro complejo que no fuera confuso de leer”, dijo en una entrevista. Y aquí está, por fin, su gran thriller de autor: el que tiene su marca de estilo, la presencia de lo sobrenatural, la crueldad al límite, el gore, la ambigüedad moral de Parker y sus amigos-colaboradores, los amantes asesinos a sueldo Angel y Louis (en un giro diverso inédito en la novela negra, muy bienvenido y fresco). La trama no puede ser más horrible y más contemporánea: un psiquiatra infantil especializado en abusos sexuales ha desaparecido después de que muchos de sus pacientes fueran atacados en un bosque por hombres con máscaras de pájaros. La hija del psiquiatra, una mujer llamada Rebecca, acude al detective Parker porque el padre de una de las víctimas –un asesino recién salido de la cárcel–, la acecha: su niña ha desaparecido, y el hombre quiere saber qué ha ocurrido. Y en el mejor estilo de la novela negra, donde el misterio es propiciado por una mujer que va en busca de ayuda, el detective revela un mundo podrido hasta el corazón. Connolly es ciertamente impiadoso, y aquí no falla: caen bajo su mirada certera las redes de pedófilos pero también los macabros criaderos de pollos para consumo, las cárceles de máxima seguridad, los jóvenes vulnerables abandonados por un sistema que suma torpezas y la desigualdad social en un país que niega la pobreza. A esas fuerzas se les suman otras, de orden sobrenatural o secreto, casi como pinceladas: el fantasma de una familia muerta, unos “hombres huecos” que acechan los lugares donde acontece la maldad, el mito verdadero, perdido y recobrado de un pueblo en el norte de Maine, donde un grupo de pedófilos dio rienda suelta a su perversión hasta llegar al asesinato.

Desde el principio de su carrera, Connolly tenía entre manos una novela con la potencia y la aparente simpleza de Los atormentados. Sólo que no conseguía cristalizar toda esa promesa. Ahora que lo ha conseguido, el resultado es rotundo y sencillamente deslumbrante.

lunes, noviembre 3

HAZ EL AMOR, NO LA GUERRA, frase dominicana

amar es dar cuando el ser amado es un objeto desechable


Por amor se han creado los hombres
En la faz de la tierra
Por amor hay quien haya querido
Regalar una estrella

Por amor fue una vez al calvario
Con una cruz acuesta
Aquel que también por amor
Entregó el alma entera

Por amor se confunden las aguas
Y en la fuente se besan
Y en las alas de las mariposas
Los colores se crean

Por amor ha existido en el mundo
Siempre tanta belleza
Y el color de la naturaleza
Se pintó por amor

Por amor soy de ti y seré toda la vida
Mientras viva
Por amor soy de ti
Por amor, por amor, por amor

Por amor
una noche cualquiera un amante se entrega
Por amor
En un beso se calman unos labios que esperan
Por amor
Ya no llevo las cruces que me dio el sufrimiento
Y por ti lo que fuera mi suerte se cambió por
amor

Por amor soy de ti y seré toda la vida
Mientras viva
Por amor soy de ti
Por amor, por amor, por amor

Por amor, por amor, por amor, por amor, por amor
Por amor, por amor, por amor, por amor, por amor

EVARISTO LAGUNA: Dos historias y una utopía por la convivencia pacífica